EXCAVACIÓN CIUDAD ROMANA > Sobre el campo > Antecedentes arqueológicos >
5. Prospección subaquàtica 1994
Bajar este documento en pdf (155 Kb)>>>
• Campañas de prospección terrestre y subacuàtica (1993 - 2001)>>>
• Prospección superficial>>>
• Prospección subaquática 1994>>>
• Prospección subaquática 2001>>>
Prospección subacuática 1994
Entre los días 1 y 14 de septiembre de 1994 se realizó una campaña de prospección arqueológica subacuática en el puerto de Sanitja.
Se programó que la actuación de prospección superficial se limitara a la inspección visual del fondo de la cala y de la boca, en la recogida de muestras de los materiales visibles y a la localización topográfica de los hallazgos.
Se registraron los fragmentos de cerámica más significativos y tan sólo se recogieron algunas muestras de las que destacaba un tintero de Terra Sigillata Sudgálica, forma Hermet 18 .
Por otro lado, se registró un plano de una acumulación de anclas de hierro, a 24 metros de profundidad. De las seis anclas localizadas en este sector, cuatro parecen ser de época romana, aparentemente altoimperiales, y dos más corresponden al tipo almirantazgo, documentado desde la Edad Media hasta la actualidad, si bien su estado parece indicar que no son contemporáneas. Todas las anclas son de gran tamaño y corresponden seguramente a naves de dimensiones importantes. La causa de la acumulación de tantas anclas en un espacio tan reducido (unos veinticinco metros), hay que buscarla tanto en la configuración del fondo como en el de la costa.
La acumulación se encuentra al final de un llano de tierra y posidonia, al lado de una roca grande con un desnivel de cuatro a cinco metros, con aristas de piedra que pueden segar las cuerdas con facilidad, de manera que una nave difícilmente podía recuperar una ancla que se hubiese echado, especialmente en caso de mar de Mistral. Por otra parte, las naves que se tuviesen que defender de un temporal de Mistral o de poniente, debían arar el fondo con el ancla hasta que esta se paraba en este lugar a causa de las rocas. Si los cabos no resistían, perderían el ancla aquí antes de naufragar.
|