El ECOMUSEO > ¿Qué podemos descubrir? > Cavallería
En 1287, después de reconquistar Menorca, Alfonso III donó las tierras de forma generosa a quienes lo ayudaron en la conquista. Así, repartió más del 30% de la tierra que quedaba principalmente en la zona de "tramontana", la menos poblada de la isla,con la intención de colonizarla.
El sistema de repartición se denominó cavalleries , o feudos. En total fueron 17 caballerías de unas 1.000 hectáreas cada una -la tierra que podían labrar quince pares de bueyes en un día-. Los nuevos propietarios, siervos y vasallos del rey, tenían la obligación de mantener un caballo -de aquí el nombre dado a estas propiedades-, de tener gente armada para resistir ataques y de cultivar sólo un 10% del total de la tierra asignada. Estas familias y sus descendientes constituían la nobleza o aristocracia de la sociedad isleña.
La transformación del territorio de Tramontana, conocido desde la época medieval como Es Martinell , no varió prácticamente hasta el siglo XIX porque estas grandes fincas rústicas se transferían a un heredero único. Esta costumbre -s'hereu (el heredero)- se ha mantenido en Menorca, en particular entre las grandes familias. Por esto, muchas fincas de este origen conservan sus nombres de caballerías medievales -S'Alairó, Son Picart, Sa Cavalleria, Binidonaire...
En la finca del Ecomuseu -Es Martinell- se estableció una caballería, hecho que ha dado nombre propio a esta finca y al territorio que lo rodea. |