INVESTIGACIÓN
> Leyenda

Los restos arqueológicos invisibles de Sanisera pueden destaparse con las inclemencias del tiempo, las aguas que arrastran la tierra y la erosión del viento son los agentes que consiguen aflorar a superficie objetos, cerámicas y muros de otros tiempos. Generalmente, los agricultores y pescadores que viven en las zonas arqueológicas se cuestionaban con cierto respeto ante lo desconocido, el origen de aquellos materiales fabricándose leyendas o cuentos que respondieran a sus preguntas en torno a su historia.
Conocemos la leyenda que recogió Francesc d’Albranca en su libro: “Folklore Menorquí” y que se transmitía de padres a hijos. La historia narrada por Madó Alzina, payesa de la casa de Santa Teresa, hablaba de un obispo que habían enterrado en la ladera del puerto, en un lugar llamado Ses Vilotes de Sanitja donde habían señales de culturas antiguas: "(...) hi ha mostres d'haver-hi existit una població. I diuen que en dies de bonança, an es fons de la mar, dins es port, es veuen cases...". (Francesc Camps i Mercadal: “Folklore Menorquí. De la pagesia”,1918.)
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